Cuando llega el momento de elegir el hormigón para una construcción, uno de los conceptos más importantes que aparece en las especificaciones técnicas es su resistencia. Términos como HA-25, HA-30 o HM-20 son habituales entre profesionales de la construcción, pero ¿qué significan exactamente y por qué es tan importante escoger correctamente?
La resistencia del hormigón influye directamente en su capacidad para responder a las exigencias para las que ha sido diseñado. Por ello, conocer las características del producto y contar con el asesoramiento de un fabricante especializado resulta fundamental antes de realizar un pedido.
¿Qué es la resistencia del hormigón?
Cuando hablamos de resistencia del hormigón, generalmente nos referimos a su capacidad para soportar esfuerzos de compresión. Es una de las propiedades fundamentales que se tienen en cuenta a la hora de determinar qué producto debe utilizarse en cada elemento constructivo.
Esta resistencia se expresa habitualmente en N/mm² (MPa) y se determina mediante ensayos realizados sobre probetas de hormigón.
En Special Concrete 3 fabricamos diferentes tipos de hormigón con resistencias características a 28 días de 20, 25, 30, 35 y 40 N/mm², permitiendo responder a distintas necesidades dentro de proyectos de edificación y obra civil.

¿Qué significa HA-25?
Una de las denominaciones que pueden encontrarse habitualmente en construcción es HA-25.
Las letras iniciales permiten identificar el tipo de hormigón. En este caso, HA hace referencia al hormigón armado, mientras que el número indica su resistencia característica a compresión expresada en N/mm².
Por tanto, cuando hablamos de HA-25 estamos haciendo referencia a un hormigón armado con una resistencia característica de 25 N/mm².
También podemos encontrar otras denominaciones dependiendo del tipo de hormigón. Entre ellas están HM, correspondiente al hormigón en masa, y HP, utilizado para identificar el hormigón pretensado.
HA-25, HA-30, HA-35… ¿Cuál necesito?
No existe una resistencia que sea adecuada para todas las construcciones. La elección debe realizarse en función de las características y especificaciones técnicas del proyecto.
Factores como el elemento que se va a construir, las cargas que tendrá que soportar, las condiciones ambientales o la exposición a determinados agentes influyen en las características que deberá tener el producto.
Por este motivo, no se debe elegir simplemente un hormigón de mayor resistencia pensando que necesariamente será una solución mejor. Lo importante es utilizar un producto que responda a las especificaciones definidas para la obra.
La dirección facultativa y los profesionales responsables del proyecto son quienes deben determinar las características necesarias del hormigón.

La resistencia del homigón no es el único factor que importa
Aunque es una característica fundamental, la resistencia no define por sí sola un hormigón.
Existen otros parámetros que deben considerarse para seleccionar correctamente el producto. Entre ellos encontramos la consistencia, el tamaño máximo del árido, la clase de exposición o la relación entre agua y cemento.
Por ejemplo, en Special Concrete3 fabricamos hormigones con diferentes consistencias: seca, plástica, blanda, fluida o líquida, y tamaños máximos de árido de 12 o 20 mm.
La combinación de estas características permite disponer de soluciones adaptadas a diferentes aplicaciones y métodos de puesta en obra.
¿Por qué se habla de resistencia del hormigón a 28 días?
Es frecuente encontrar la expresión “resistencia del hormigón a 28 días”. Este periodo se utiliza como referencia para determinar mediante ensayos la resistencia característica del material.
El hormigón desarrolla progresivamente sus propiedades después de su puesta en obra. Por ello, los controles y ensayos son fundamentales para verificar que el producto responde a las características previstas.
En una planta de fabricación, el control de las materias primas, las dosificaciones y el proceso productivo contribuye a mantener la regularidad y calidad del producto suministrado.

La importancia de no añadir agua al hormigón en obra
Una práctica que debe evitarse es modificar la mezcla añadiendo agua una vez que el hormigón llega a la obra.
Aunque pueda parecer una forma sencilla de conseguir una mezcla más manejable, alterar la relación entre agua y cemento puede modificar las características previstas para el producto.
Si la consistencia no cumple los parámetros establecidos, deben seguirse los procedimientos técnicos correspondientes y las indicaciones de los responsables de la obra.
Por eso es importante solicitar desde el principio un hormigón con las características adecuadas para el sistema de colocación previsto.
Hormigón fabricado bajo estrictos controles de calidad
La calidad final no depende únicamente de alcanzar una determinada resistencia. También es necesario controlar las materias primas, realizar una dosificación adecuada y supervisar las diferentes fases del proceso productivo.
En Special Concrete 3 contamos con más de 35 años de experiencia en la fabricación de hormigón y morteros y disponemos de laboratorio propio y controles externos para verificar la calidad de nuestra producción.
Fabricamos hormigones en masa, armados y pretensados destinados a diferentes aplicaciones, desde columnas, vigas y cerramientos hasta proyectos de obra civil.
Además, nuestro personal técnico supervisa diariamente la producción y asesora a nuestros clientes sobre las diferentes dosificaciones y usos de los productos.

¿Necesitas hormigón para tu próxima obra?
Elegir correctamente la resistencia y las demás características del hormigón es esencial para cumplir las especificaciones de cada proyecto.
Si necesitas suministro de hormigón para una obra, contacta con Special Concrete 3. Nuestro equipo puede informarte sobre nuestras diferentes soluciones y ayudarte a identificar el producto adecuado de acuerdo con las características técnicas definidas para tu proyecto.
