¿Se puede hormigonar con lluvia? Precauciones y aspectos a tener en cuenta

La climatología puede condicionar considerablemente el desarrollo de una obra. Una de las dudas que puede surgir cuando está previsto realizar un vertido es si se puede hormigonar con lluvia o si es necesario aplazar los trabajos.

La respuesta depende de distintos factores. Una lluvia ligera no tiene las mismas consecuencias que una precipitación intensa y también deben considerarse el momento del hormigonado, las características de la obra y el estado del material.

 

¿Cómo afecta la lluvia al hormigón?

El agua es uno de los componentes esenciales del hormigón y su proporción está determinada durante el proceso de fabricación. Por este motivo, añadir agua de manera incontrolada puede alterar las características previstas de la mezcla.

Cuando llueve intensamente durante la puesta en obra, el agua puede acumularse sobre la superficie del hormigón fresco. Esto puede afectar especialmente a las capas superficiales y dificultar determinados trabajos de acabado.

Por ello, las condiciones meteorológicas deben valorarse antes de comenzar el hormigonado.

 

Hormigonar con lluvia

¿Hay que suspender siempre el hormigonado si llueve?

No necesariamente. Hormigonar con lluvia puede ser posible en determinadas circunstancias, pero la decisión dependerá principalmente de la intensidad de las precipitaciones, del momento en el que se encuentre el proceso y de las condiciones concretas de la obra.

Ante previsiones de precipitaciones intensas, resulta recomendable planificar adecuadamente los trabajos y seguir las indicaciones de la dirección facultativa o de los responsables técnicos del proyecto.

Si la lluvia aparece cuando el vertido ya ha comenzado, es importante evitar incorporar o mezclar deliberadamente el agua acumulada con el hormigón fresco.

 

¿Qué ocurre si llueve después de hormigonar?

También importa el momento en el que aparecen las precipitaciones. El hormigón recién colocado es más vulnerable que aquel que ya ha avanzado en su proceso de fraguado.

En las primeras etapas, una lluvia intensa puede alterar la superficie antes de que esta haya adquirido suficiente consistencia. Por este motivo, cuando existe riesgo de precipitaciones pueden contemplarse medidas de protección adaptadas al elemento construido y a las características de la obra.

 

Hormigonar con lluvia

 

La planificación también forma parte de un buen hormigonado

Conseguir buenos resultados no depende únicamente del momento del vertido. La calidad de las materias primas, una correcta dosificación, el transporte, la puesta en obra y el posterior curado son factores que influyen en el resultado.

En Special Concrete 3 contamos con más de 35 años de experiencia en la fabricación de hormigón, ofreciendo diferentes soluciones para las necesidades de cada proyecto.

Si necesitas suministro de hormigón para tu próxima obra, contacta con Special Concrete 3 y consulta con nuestro equipo las opciones disponibles.